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07 junio 2013

La pulsera de la suerte






Valeria la bailarina

PROTAGONISTAS : 
Narrador
Valeria ( la bailarina )                                                       
Samuel ( el hermano de Valeria )
Carmen ( la madre de Samuel y Valeria )
Gael ( el padre de Samuel y Valeria )
Nuria ( la profesora de danza )
Marcos ( bailarín profesional )

HISTORIA :

-NARRADOR : Había una vez una niña que se llamaba Valeria. Vivía en Santander con sus padres y su hermano mayor.
A Valeria le encantaba bailar, pero su madre ( que era equilibrista ), quería que su hija también lo fuese pero a ella no le gustaba nada.
Entonces un día Valeria le preguntó a su madre :

-VALERIA : Mamá ¿ puedo ir a clases de ballet ?

-CARMEN : Cariño, ya sabes que no vas a ser bailarina sino equilibrista.

-VALERIA : Pero mamá a mi no me gusta eso, a mí me gusta bailar.

-CARMEN : Ya está decidido, tu no vas a ser bailarina y punto se acabó la discusión.

 -NARRADOR : Entonces, Valeria se encerró en su cuarto hasta la hora de comer.

-SAMUEL : ¡ Valeria, ven a comer !

-VALERIA : ¡ Ya voy !

-NARRADOR : Valeria bajó corriendo las escaleras y se sentó en la mesa.

-VALERIA : Papá, intenta convencer a mamá de que me deje ir a clases de ballet, por favor.

-GAEL : Valeria, ya sabes que no puedes ir a clases de ballet, pero intentaré que tu madre diga que sí.

-NARRADOR : Después de comer Valeria y Samuel fueron a la escuela para hacer deporte, y sus padres se quedaron solos en casa.

-GAEL : Carmen, tu sabes que Valeria quiere ir a clases de baile, y también sabes que no se le da nada bien lo de ser equilibrista, entonces podemos dejarla que pruebe un año de danza, y cuando haga la actuación decidimos si seguirá bailando, o será equilibrista.

-CARMEN : Vale Gael, pero solo la doy una oportunidad, si se le da mal, la borramos del taller inmediatamente.

-GAEL : OK, pero… ¿ quién se lo dirá ?

-CARMEN : Se lo diré yo.

-NARRADOR : Después de 1 hora, los niños Valeria y Samuel llegaron del colegio a casa, para merendar.

-CARMEN : Valeria, cariño, tengo una noticia para ti.

-VALERIA : A ver dímelo.

-CARMEN : ¡ Te voy a dejar ir a la escuela de danza un año !

-VALERIA : ¡ Muchísimas gracias, mamá ! ( Valeria da un abrazo a su madre ), una pregunta ¿ puedo llamar por teléfono a la escuela ?

-CARMEN : Vale, pero pásamelo a mí.

-VALERIA : Entendido mami.

-NARRADOR : Entonces Carmen llamó  a la profesora de danza y la apuntó a las clases.
La profesora dijo :

-NURIA : Valeria tiene que venir este martes a las 17:00.

-CARMEN : Muy bien, allí estaremos.

-VALERIA : ¿ Que te ha dicho ?

-CARMEN : Pues que hay que estar allí mañana a las 17:00.
También te he traído una sorpresa.

-VALERIA : ¡ sí ! ¿ Qué es ?

-CARMEN : Ábrelo tú misma.

-VALERIA : Qué bonito, pero si es una bolsa con todo lo de ballet, hay unas zapatillas, unos tacones, un maillot, una falda. Muchísimas gracias.

-CARMEN : De nada, te lo mereces.

-NARRADOR : Al día siguiente Valeria estaba muy emocionaba, porque quería que llegaran las cinco de la tarde, y cuando llegó ese momento su hermano le preguntó.

-SAMUEL : Valeria, no estés tan nerviosa.

-VALERIA : Lo intentaré.

-SAMUEL : Adiós, que tengas suerte.

-NARRADOR : Cuando llegaron a la academia de danza, Nuria ( que así se llamaba la profesora ) les recibió muy amablemente.

-NURIA : La tiene que venir a buscar a las 18:00.

-CARMEN : Vale, muchas gracias Nuria.

-NURIA : A tí.
Valeria ve a cambiarte.

-NARRADOR : Después de que Valeria se vistiera, fueron todas las niñas a la clase donde ya estaba Nuria y empezaron a presentarse, después comenzaron a hacer el baile y así hasta que llegó el día de la actuación.

-SAMUEL : Valeria, seguro que estas nerviosísima.

-VALERIA : Sí, estoy súper nerviosa.

-GAEL : Venga niños, bajar aquí abajo o tu madre se va a cabrear.

-SAMUEL Y VALERIA : ¡ Ya vamos papá !

-NARRADOR : Entonces Gael, Carmen y Samuel fueron al teatro donde hacia la exhibición Valeria. Cuando llegaron, Valeria se fue a cambiarse, Nuria les dio unas cuantas explicaciones y actuaron. Lo hicieron muy bien y cuando terminaron, los padres de Valeria dijeron :

-CARMEN : Lo has hecho de maravilla, si quieres puedes seguir haciendo ésto.

-VALERIA : Muchas gracias mamá.

-GAEL : Me ha encantado, te felicito.

-NARRADOR : De repente viene un chico a decirles a los padres de Valeria una cosa :

-MARCOS : Buenas tardes, soy Marcos, he visto bailar a su hija y lo ha hecho genial, les felicito.
Quería decirles que si su hija puede estar en mi academia, y si le gusta tanto, puede ir empezando a hacer la carrera.

-CARMEN : Ya se lo preguntaré, muchas gracias.

-MARCOS : A vosotros.

-NARRADOR : Cuando llegaron a casa Carmen y Gael le preguntaron a Valeria:

-CARMEN Y GAEL : ¿ Quieres ir a la academia de Marcos ?

-VALERIA : Si quiero.

-NARRADOR : Entonces Carmen llamó a Marcos y se lo contó todo, Valeria desde aquel entonces fue a esa academia y se hizo súper famosa.

Ángela

27 mayo 2013

MADE IN

Había una vez una fábrica de muñecas situada en algún lugar del mundo.
En este tiempo estaban fabricando las muñecas Mandy, unas muñecas muy especiales.
Cuando las muñecas estaban acabadas, se las llevaba a una tienda.

Allí fue donde Laura conoció a sus dos mejores amigas: Lili y Yumma. La primera vino de China y la segunda de África.
Desde el día en el que se encontraron en la tienda, se hicieron inseparables; por lo menos hasta el día en que Sara, una niña de ocho años, fue a esa tienda por su cumpleaños y compró a Laura.
Cuando Sara salía de la tienda, entró Jorge, para escoger una muñeca originaria de China, que no podía ser otra que Lili, para regalársela a su prima Sofía, que iba a hacer la comunión.
A la tienda también entró Marta, que eligió a Yumma como muñeca preferida.
Ese fue el peor día de la pequeña Laura, porque para ella, Lili y Yumma eran como su familia, sus hermanas.

Pasaron los años y Sara se hizo mayor, ya se aburría jugando con ella y la ponían tantos deberes que ni siquiera tenía tiempo para pasarle el trapo del polvo por encima.
Laura se sentía como un trasto que no hacía nada más que estorbar. Un día ese sentimiento se convirtió en realidad. Sara estaba haciendo una limpieza general por su cuarto y a ella la cogió y la posó en el fondo de una caja de cartón destinada a Cáritas.
Cuando Sara acabó de llenar la caja, la cogió y la metió en el coche.

Cuando llegaron a Cáritas una mujer anciana cogió a Laura y la colocó en una estantería en la que había un cartel en el que ponía “Muñecas Mandy”
A Laura la colocaron entre una muñeca china y una africana.
Laura no cabía en su asombro: ¡después de 7 años volvía a ver a Lili y a Yumma!
Pero justo cuando volvían a estar juntas entró una chica que le preguntó a la señora si tenían muñecas Mandy.
La señora la llevó hasta la balda en la que estaban Lili, Laura y Yumma y otras cinco muñecas.
La chica cogió primero a Yumma, luego a otras dos muñecas y luego volvió a por Lili.
Otra vez Laura se quedaba sola.
Pero cuando la chica estaba saliendo por la puerta, la señora la llamó y la dijo que se olvidaba a una: Laura.
La chica volvió, cogió a Laura, pagó y metió las muñecas en un coche rojo.

Cuando llegaron a su destino, la chica, que se llamaba Silvia, las llevó a un cuarto grande donde había una colección casi completa de muñecas Mandy.
La colección la completaban las tres hermanas.
Paula Díaz Ortiz